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viernes, 30 de julio de 2010

"Mute (7 piezas breves de videodanza)"


El jueves fui al estreno del trabajo audiovisual "Mute, 7 piezas breves de videodanza", producción de Paulo Fernández (Guión y Dirección General) y Rodrigo Chaverini (Dirección Coreográfica). La obra se compone, como el título señala, de 7 partes. Las seis primeras piezas, me recordaron "Somnio", trabajo anterior de Paulo, ganador de un tercer lugar en el Festival de Video Danza de la Universidad Arcis del año pasado. A mi parecer, tanto "Somnio" como estos 6/7 de "Mute" son traspasados por una misma estética oscura y sucia, en la que se recurre a mensajes tipográficos como acentuación a los discursos que sugieren los cuerpos en movimiento. Cuerpos desnudos que en estas piezas transmiten crudeza y no sensualidad y cuyas partes se intervienen con elementos líquidos y granulosos, y se oprimen dentro de envoltorios plásticos que los hacen ver como trozos de carne inerte. En un momento pensé que la obra completa se trataba de una segunda parte de "Somnio", lo cuál, debo aclarar, no me parece en absoluto criticable, sino que por el contrario, creo que es apropiado cuando los artistas profundizan en un mismo lenguaje, tiñendo así su obra con un sello propio. Sin embargo, mi conformismo como espectadora pasó a entusiasmo explícito con la última pieza, "Rewind", contextualizada en la cotidianeidad del cuadrante urbano próximo a la estación Universidad Católica, y que logró darme vuelta en mis supuestos de la saga de cuerpos angustiosos en "La Perrera". Esta séptima parte es un inverso de lo que se venía viendo, como si el autor quisiera darnos a entender, que tal como trabaja desde lo más íntimo de los cuerpos y desde las experiencias humanas más escondidas, es capaz de mostrar el otro lado, el de nuestra superficie urbana, externa y banal. Por lo demás, en este remate final, se da un uso preciso a las técnicas de edición, que enlazadas a la estrategia de coreografía dan como resultado una obra que es completa por sí sola. ¡Queremos ver más!

Si se perdió el estreno, las siete piezas se exhibirán una vez más el próximo Lunes 16 de Agosto a las 19:30 hrs, en el Microcine de la Cineteca Nacional. La entrada es liberada.

martes, 8 de diciembre de 2009

Enojada con el Municipal

El miércoles pasado fui con H a ver el concierto de Congreso en el Teatro Municipal de Santiago. Todo muy lindo. Es decir, eran los 40 años de Congreso y tocaban junto a la orquesta del Teatro, no podía ser malo! Sin embargo volví un poco picada a mi casa por dos motivos:

1. No tocaron “En todas las esquinas”

2. Quedé con tortícolis después de pasar más de una hora con la cabeza chueca para poder ver algo (y eso que gasté la no despreciable suma de $18.000 en mi entrada!). Hay una configuración horrenda de asientos alineados unos detrás de otros en el sector de anfiteatro general (cuarto piso) que hizo que mi visión y la de mi acompañante fueran las siguientes:

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Lo curioso es que en las boleterías del teatro se ofrecían como gran cosa entradas desde $5000, lo que nos tentó a buscar estas ubicaciones, finalizado el concierto, con la idea de que serían terribles a juzgar por el precio (comparado con lo gastado por nosotros).

Al parecer las encontramos:


Justamente buscando en Internet los precios para las entradas del espectáculo de Pina Bausch que será en enero también en el Teatro Municipal, me encontré con este listado, en el cual queda de manifiesto la existencia de 3 localidades en las cuales pagas (y no poco) por ver un espectáculo a medias. Todavía peor, existe una localidad en la cual pagas por no ver nada (plop). ¿Se estaría pagando entonces la experiencia de estar al interior de este importante teatro? No del todo, ya que el ingreso a todas estas localidades es por el costado del edificio, desde la calle San Antonio por una insípida escalera sin conexión con el foyer ni con la platea. Si en 1857 (año en que se terminó de construir el edificio) esta división de clases tipo Titanic era normal, hoy día, más de 150 años después, me parece completamente absurdo.